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Pronunciamiento ante la propuesta de Reforma del Reglamento de Régimen Académico y Servicio Docente de la Universidad de Costa Rica

Pronunciamiento ante la propuesta de Reforma del Reglamento de Régimen Académico y Servicio Docente de la Universidad de Costa Rica

En el Centro de Investigación en Estudios de la Mujer (CIEM) de la Universidad de Costa Rica manifestamos públicamente nuestra preocupación y rechazo ante la propuesta de reforma al Reglamento de Régimen Académico y Servicio Docente, actualmente en discusión en el Consejo Universitario, y solicitamos de manera firme que dicha propuesta sea archivada.

Esta posición surge de un análisis crítico y colectivo sobre las implicaciones que tendría esta reforma para la igualdad de género, la diversidad disciplinaria, la defensa de la universidad pública y las condiciones de trabajo del personal académico.

En la Universidad de Costa Rica se ha reconocido, mediante diversos estudios institucionales, la persistencia de profundas brechas de género dentro de la institución. El IV Balance sobre la Igualdad de Género y Dictamen CE-5-2024 evidencian desigualdades estructurales en el acceso a Régimen Académico, en la estabilidad laboral, en la representación en puestos de toma de decisiones y en las posibilidades de desarrollo de la investigación. Actualmente, solo el 40% del personal docente en propiedad son mujeres, mientras que las categorías superiores de Régimen Académico continúan altamente masculinizadas. A esto se suma una persistente brecha salarial, así como barreras específicas vinculadas con las responsabilidades de cuido, el acceso desigual a becas y la invisibilización de labores domésticas académicas, así como de las labores de gestión, ambas siendo realizadas principalmente por mujeres.

En este contexto, resulta profundamente preocupante que la reforma propuesta aumente los requisitos y umbrales para ascender en Régimen Académico sin atender previamente las desigualdades estructurales existentes. La lógica meritocrática sobre la cual se sustenta la propuesta universaliza la experiencia académica e ignora las condiciones materiales y sociales de las mujeres y otras poblaciones históricamente excluidas dentro de la universidad. 

Asimismo, rechazamos el énfasis desproporcionado que la reforma otorga a las publicaciones indexadas en revistas internacionales de alto impacto y en cuartiles superiores (Q1 y Q2). Este modelo reproduce jerarquías disciplinares que benefician principalmente a ciertas áreas de las ciencias básicas, salud e ingenierías, mientras precariza aún más las posibilidades de ascenso de quienes trabajan en humanidades, artes y ciencias sociales.

La propuesta además profundiza procesos de mercantilización del conocimiento incompatibles con el carácter público y humanista de la Universidad de Costa Rica. Muchas de las revistas privilegiadas por estas métricas responden a modelos editoriales privados y extractivos, basados en altos costos de publicación y acceso restringido al conocimiento. Promover este sistema contradice los principios de acceso abierto, democratización del conocimiento y compromiso social que históricamente han orientado el quehacer universitario. 

De manera particular, advertimos que las áreas vinculadas con los estudios de las mujeres y el género se verían gravemente afectadas. Los principales índices internacionales privilegian publicaciones en inglés, producidas desde el Norte Global y gestionadas por grandes corporaciones editoriales privadas. Esto no constituye un criterio neutral de calidad académica, sino un modelo geopolítico de producción de conocimiento que invisibiliza perspectivas regionales, latinoamericanas, comunitarias y críticas.

Consideramos indispensable que cualquier reforma al Reglamento de Régimen Académico y Servicio Docente parta de una discusión amplia, democrática y con perspectiva de género, que fortalezca integralmente la docencia, la investigación y la acción social, sin reproducir desigualdades estructurales ni imponer criterios neoliberales de productividad académica.

Por ello, solicitamos al Consejo Universitario asumir con responsabilidad histórica y archivar la propuesta actual de reforma. La Universidad de Costa Rica no puede avanzar hacia modelos que profundicen la exclusión, la precarización y la privatización del conocimiento. Defender una universidad pública, crítica, inclusiva y comprometida con la justicia social implica también defender condiciones académicas justas y dignas para todas las personas.

 

11 de junio del 2026, Ciudad Universitaria Rodrigo Facio

Universidad de Costa Rica, San José, Costa Rica

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