Universidad de Costa Rica

Portada del sitio > Actualidad > Desde el Centro de Derechos de Mujeres de Chiapas, Mercedes Olivera visita (...)

Desde el Centro de Derechos de Mujeres de Chiapas, Mercedes Olivera visita a la Red de Mujeres Rurales de Costa Rica

Martes 31 de octubre de 2017, por Eida Martínez Rocha


Mercedes Olivera Bustamante se encuentra unos pocos días en San José. Nuestra amiga que, en años pasados, dio conversatorios en la Universidad de Costa Rica y en la Universidad Nacional sobre feminismos indígenas y sobre el movimiento zapatista en México, vino ahora para saludar a amigas y amigos y, al mismo tiempo, participar en actividades de la Red de Mujeres Rurales de Costa Rica y con el afán, entre otros, de crear una Red de Mujeres Campesinas de Centroamérica y Chiapas.

De 83 años, Merceditas es una abuela lúcida y activa. Antropóloga feminista conocida por sus aportes a las mujeres centroamericanas y, en las últimas décadas, a las mujeres indígenas, así como a las luchas por la tenencia de la tierra de las mujeres campesinas de Guatemala y Chiapas, entre éstas, las mujeres zapatistas. Todo desde su querido Centro de Derechos de Mujeres de Chiapas (CDMCH) donde comparte con un equipo interdisciplinario.

Recientemente en Guatemala, el Ejército Guerrillero de los Pobres (EGP), organización que forma parte de la Unidad Revolucionaria Nacional de Guatemala (URNG), llevó a cabo un reconocimiento público a mujeres y hombres de otros países que colaboraron y aportaron a la lucha de liberación de Guatemala entre los años 70 y 90. Mercedita fue una de las personas homenajeadas en esa ocasión. Un acto muy emotivo en el que, nos cuenta emocionada, el contenido de su escueto discurso fue: “gracias al Ché, gracias al pueblo de Guatemala, gracias al EGP por haber dado significado y acogida a mis rebeldías”.

“Los mapas del alma no tienen fronteras: internacionalistas en la lucha revolucionaria de Guatemala” es un libro que recoge cortos testimonios de la vida de esas personas homenajeadas, entre los que está el de Mariana como se le conocía en Centroamérica, o María Vázquez como se le conoció en Europa. Dos nombres que encubrieron su identidad mientras Mercedita realizaba tareas de vida o muerte en su militancia con el EGP durante esos largos años.

No podemos pensarnos como mujeres hoy día, sin el trabajo y las barreras que rompieron personas como Mercedita.

Debido al poco tiempo de su visita no pudimos invitarla a conversar en el CIEM, pero celebramos su paso por Costa Rica y le deseamos toda suerte de éxitos.

1987-2017, del PRIEG al CIEM: treinta años de investigación, acción y reflexión feministas